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El Riesgo y los Seguros
Para abordar este ítem de el riesgo o los riesgos relacionados a
los seguros es necesario establecer que el futuro es incierto.
Cada individuo esta expuesto continuamente a una serie sinfín de
factores, hechos y eventos que tienen la potencialidad de dañar
sus finanzas personales.
La falta de certidumbre de padecer una pérdida financiera suele
ser denominada como riesgo. En caso de que el riesgo implique
solamente la posibilidad de una perdida (casos de accidentes
personales, de transito, robo en el hogar, incendio de vivienda,
etc.), y no hay la posibilidad de que se pueda obtener una
ganancia o beneficio (como los casos de las apuestas de juego y
las inversiones en la bolsa), sólo para estos casos el riesgo
tendría la característica de ser puro, configurando la condición
necesaria para ser asegurado en cualquiera de las
aseguradoras oferentes del
mercado..
Vamos a hallar maneras existentes para manejar o evitar en lo
posible el riesgo asegurable:
- La reducción del riesgo. Nos referimos a tomar acciones de
prevención, escogiendo o evadiendo distintos cursos en los actos,
se puede reducir sobremanera los riesgos o las perdidas. Como en
el caso de la instalación de alarmas antirrobo o de detectores de
humo en la casa, se puede reducir el riesgo de pérdidas que
pudieran resultar en un siniestro o evento indeseable.
- La Retención del riesgo. Uno personalmente puede tomar las
riendas del asunto y asumir confrontando ciertas clases de
riesgos. Los riesgos de daños y/o pérdidas que sean pequeñas, que
den lugar a eventos que en realidad distan de ser una perdida
catastrófica que mengue las finanzas de la persona.
- La Transferencia del riesgo. Existe la posibilidad, siempre, de
trasladar el peso del riesgo a un tercero, de tal manera que este
deberá asumir las posibles perdidas o deterioros ocurridos. Para
estos casos las Compañias de seguros se presentan como las
alternativas idóneas para la transferencia del riesgo.
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